Quiero ser psicóloga sanitaria y tener mi propia consulta, ¿por dónde empiezo?

Terminas el Máster en Psicología General Sanitaria y empiezas a pensar en tu futuro profesional. Sabes que quieres trabajar como psicóloga sanitaria, pero hay una pregunta que aparece rápidamente:

¿Y ahora cómo consigo mis primeros pacientes y empiezo a construir mi propia consulta?

Quizá llevas tiempo imaginando cómo sería tener tu propio espacio, trabajar con tus propios pacientes y poder organizar tu agenda a tu manera. Pero cuando empiezas a pensar en todo lo que implica —ser autónoma, buscar un despacho sanitario, poner precios, hacer una web, conseguir pacientes, llevar las cuentas…— puede parecer que tienes que saber de todo antes de empezar.

La realidad es que no necesitas saberlo todo ahora ni hacerlo desde la perfección al principio, lo importante es empezar.

Lo que sí necesitas es saber qué pasos dar y en qué orden.

Antes de empezar: ¿quieres trabajar por tu cuenta?

Tener tu propia consulta no significa necesariamente abrir un centro enorme ni alquilar un local desde el principio.

Puedes empezar de diferentes maneras: alquilando una consulta por horas o por días, trabajando online, compartiendo espacio con otros profesionales, alquilando un despacho todo el mes o, más adelante, creando tu propio centro de psicología.

Lo importante es que tengas claro qué tipo de proyecto quieres construir.

No es lo mismo querer atender a unos pocos pacientes como complemento a otro trabajo que querer conseguir suficientes pacientes para vivir de tu consulta.

Y esa diferencia cambia muchas de las decisiones que tendrás que tomar.

1. Decide qué tipo de psicóloga quieres ser

Antes de pensar en el logo, la web o las redes sociales, necesitas responder a algunas preguntas:

¿A qué tipo de personas quiero atender?

¿Qué problemáticas quiero trabajar?

¿Quiero hacer terapia individual, de pareja o ambas?

¿Prefiero trabajar presencialmente, online o combinar las dos modalidades?

¿En qué zona quiero trabajar?

No necesitas tener una especialización hiperconcreta para empezar, pero sí conviene que puedas explicar con claridad qué haces y a quién ayudas.

Si intentas dirigirte a absolutamente todo el mundo, es posible que tu comunicación termine siendo demasiado genérica.

Por ejemplo, no es lo mismo decir:

«Soy psicóloga sanitaria y realizo terapia para adultos.»

que explicar:

«Trabajo con adultos que están atravesando ansiedad, dificultades emocionales, problemas de autoestima o dificultades en sus relaciones.»

La segunda opción permite que una persona se identifique mucho más fácilmente contigo.

2. Decide dónde vas a atender

Una de las primeras decisiones prácticas es elegir tu modelo de trabajo.

Puedes comenzar alquilando una consulta por horas, compartir un despacho con otros profesionales o buscar un espacio propio.

Si estás empezando y todavía no tienes pacientes, no siempre tiene sentido asumir desde el principio un alquiler elevado.

Una consulta por horas puede permitirte probar tu proyecto, conocer la demanda y empezar a crear una cartera de pacientes antes de realizar una inversión mayor.

Más adelante, cuando tengas una actividad más estable, puedes plantearte tener un despacho propio o incluso crear un centro con otros profesionales.

No existe una única forma correcta de empezar.

3. Haz números antes de poner un precio

Uno de los errores más frecuentes al comenzar es decidir cuánto cobrar mirando únicamente lo que cobran otros psicólogos.

Tu tarifa tiene que tener sentido para tu proyecto.

Para calcularla necesitas conocer, al menos:

  • tus gastos como autónoma;
  • el alquiler o coste de la consulta;
  • gestoría y otros servicios;
  • formación;
  • seguros;
  • herramientas y plataformas;
  • gastos de web y marketing;
  • impuestos;
  • vacaciones y periodos en los que no trabajes;
  • y el número de sesiones que realmente quieres realizar.

Por ejemplo, si quieres trabajar cuatro días a la semana y atender cinco pacientes al día, tu capacidad máxima no es lo mismo que el número de pacientes que necesitas para que tu consulta sea rentable.

No se trata de llenar tu agenda a cualquier precio. Se trata de construir una consulta que sea económicamente sostenible para ti.

4. Date de alta y cumple los requisitos necesarios

Para ejercer por cuenta propia tendrás que realizar los trámites correspondientes como profesional autónoma y cumplir los requisitos aplicables al ejercicio de la psicología sanitaria.

También tendrás que informarte sobre las obligaciones relacionadas con protección de datos, facturación, historia clínica, consentimiento informado y demás aspectos legales y administrativos de la actividad.

Además, si vas a disponer de un establecimiento sanitario físico, tendrás que comprobar los requisitos y autorizaciones sanitarias que correspondan en tu comunidad autónoma y municipio.

Esta parte puede parecer aburrida, pero es importante hacerla bien desde el principio.

Y si tienes dudas sobre cuestiones fiscales, laborales o jurídicas concretas, lo recomendable es contar con profesionales especializados en esas áreas.

5. Crea una presencia profesional en Internet

Hoy en día, para muchas personas Google es el primer lugar al que acuden cuando buscan un psicólogo.

Por eso, si quieres tener tu propia consulta, necesitas que sea fácil encontrarte.

Como mínimo, deberías plantearte tener:

  • una página web profesional;
  • información clara sobre tus servicios;
  • tus tarifas o la forma de consultarlas;
  • una manera sencilla de contactar contigo;
  • y contenido que explique cómo puedes ayudar.

No necesitas tener la web de tus sueños, una sencilla y práctica es perfecta para empezar.

Es preferible una página sencilla, bien estructurada y orientada a las personas que quieres atraer que una web llena de información que nadie termina de leer.

6. Aprende a conseguir pacientes

Y aquí llegamos a una de las partes que más preocupan a las psicólogas cuando empiezan.

Porque una cosa es saber hacer terapia y otra muy diferente es conseguir que las personas que necesitan terapia sepan que existes.

Puedes tener una formación excelente y seguir teniendo una agenda vacía.

Necesitas aprender a trabajar aspectos como:

  • contenido de tu página web;
  • recomendaciones;
  • redes sociales;
  • colaboraciones profesionales;
  • y diferentes estrategias de captación.

No significa que tengas que convertirte en una experta en marketing.

Significa que necesitas entender cómo funciona la parte empresarial de tu profesión.

7. No esperes a sentirte completamente preparada

Este es probablemente uno de los mayores bloqueos cuando empiezas.

Puedes pensar:

«Cuando haga este curso, empezaré.»

«Cuando tenga más experiencia, empezaré.»

«Cuando tenga una web perfecta, empezaré.»

«Cuando tenga claro mi nicho, empezaré.»

«Cuando tenga más seguidores, empezaré.»

Y así pueden pasar meses.

La formación continua es importante en Psicología, pero también llega un momento en el que necesitas empezar a aplicar lo que sabes y aprender de la experiencia.

No necesitas tener una consulta perfecta para conseguir tus primeros pacientes.

Necesitas una base profesional sólida y un plan realista para empezar.

8. Construye tu consulta poco a poco

Tu primera consulta no tiene por qué ser la consulta que tendrás dentro de cinco años.

Quizá empiezas alquilando un despacho unas horas a la semana.

Después aumentas tus horas porque empiezas a tener más pacientes.

Más adelante puedes decidir tener un espacio propio.

Tu proyecto puede crecer contigo.

Por eso, intenta no tomar decisiones pensando únicamente en cómo quieres que sea tu consulta dentro de unos años. Piensa también en qué necesitas realmente en este momento.

¿Y si no tengo pacientes?

Esta es probablemente una de las preguntas que más miedo genera al empezar.

Y es importante decir algo: tener pocos pacientes al principio no significa que seas mala psicóloga ni que tu proyecto no vaya a funcionar.

Conseguir pacientes es un proceso.

Al principio necesitas construir visibilidad, aprender a comunicar lo que haces, conocer qué funciona y qué no, generar confianza y desarrollar poco a poco tu presencia profesional.

Lo que sí conviene evitar es quedarse esperando a que los pacientes aparezcan sin haber diseñado ninguna estrategia para conseguirlos.

De psicóloga sanitaria a emprendedora

Cuando decides tener tu propia consulta, descubres una parte de la profesión que probablemente no te enseñaron durante la carrera ni durante el Máster en Psicología General Sanitaria.

De repente tienes que pensar en precios, números, marketing, agenda, captación, web, posicionamiento, facturación y organización.

Y es normal que todo esto pueda resultar abrumador.

Ser psicóloga es una cosa. Conseguir vivir de la psicología es otra muy distinta.

Aprender a hacer terapia es fundamental, pero si quieres tener tu propio proyecto profesional también necesitas desarrollar habilidades relacionadas con el emprendimiento.

¿Necesitas ayuda para poner en marcha tu consulta?

Si quieres tener tu propia consulta de psicología pero no sabes por dónde empezar, déjate ayudar.

En mi mentoría de emprendimiento para psicólogas trabajamos precisamente la parte de la profesión que normalmente no nos enseñan en la carrera: cómo construir un proyecto profesional viable y sostenible.

Podemos trabajar cuestiones como la definición de tu proyecto, tarifas, captación de pacientes, presencia online, organización, números y estrategia, adaptándolo al punto en el que te encuentres.

Porque no necesitas copiar la consulta de otra psicóloga.

Necesitas construir una consulta que tenga sentido para ti y para la vida profesional que quieres tener.

Si estás pensando en dar el paso y quieres orientación para saber por dónde empezar, puedes reservar una llamada gratuita y contarme en qué punto estás.

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