«Quiero muchísimo a mi pareja, pero no tengo ganas de acostarme con él.»
«No entiendo qué me pasa. Antes sí tenía deseo y ahora evito tener sexo.»
«Tengo miedo de que piense que ya no le quiero.»
Si alguna vez has pensado algo parecido, tranquilo, voy a ayudarte a comprender mejor lo que te pasa con este artículo.
Muchas personas llegan a consulta con una mezcla de culpa, confusión y miedo. Quieren a su pareja, disfrutan pasando tiempo juntos, se sienten acompañadas y valoran la relación, pero cuando llega el momento de la intimidad… el deseo simplemente no aparece.
Y entonces empiezan las preguntas.
«¿Ya no estoy enamorado?»
«¿Mi relación se está acabando?»
«¿Tengo algún problema?»
La realidad es que tener pareja y no tener deseo sexual no significa necesariamente que el amor haya desaparecido. El deseo sexual es mucho más complejo de lo que solemos creer y puede verse influido por factores emocionales, psicológicos, físicos y relacionales.
En Mary Marchante Psicología, donde contamos con un equipo de sexólogas en Carabanchel Alto, acompañamos con frecuencia a personas que viven esta situación. La buena noticia es que comprender qué está ocurriendo suele ser el primer paso para recuperar el bienestar.
¿Es normal tener pareja y no tener deseo sexual?
Sí.
Aunque muchas películas, redes sociales o incluso conversaciones con amigos hagan pensar lo contrario, el deseo sexual no permanece siempre igual durante toda la vida.
Hay etapas en las que disminuye de forma natural.
El problema aparece cuando esa falta de deseo se mantiene durante meses, genera sufrimiento o empieza a afectar a la relación de pareja.
No se trata de cuántas relaciones sexuales mantengas. Se trata de cómo te sientes con ello.
¿Significa que ya no quiero a mi pareja?

Esta suele ser la primera conclusión a la que muchas personas llegan… y también una de las más equivocadas.
Es posible querer profundamente a alguien y, aun así, no sentir deseo sexual durante una etapa de la relación.
De hecho, muchas personas describen algo parecido a esto:
«Me encanta abrazarle.»
«Me siento feliz cuando estamos juntos.»
«Quiero hacer planes con él o con ella.»
«Pero cuando intenta iniciar relaciones sexuales, siento que no me apetece.»
El amor y el deseo son dos procesos diferentes.
Aunque suelen ir de la mano, uno puede verse afectado mientras el otro permanece intacto.
¿Por qué no tengo ganas de tener relaciones con mi pareja?
No existe una única explicación.
Habitualmente encontramos varios factores que actúan al mismo tiempo.
El estrés ocupa todo el espacio
Cuando vivimos preocupados por el trabajo, las responsabilidades, los hijos o los problemas económicos, el cerebro entra en modo supervivencia.
Y cuando el organismo está intentando sobrevivir, el placer deja de ser una prioridad.
Muchas personas dicen algo como:
«Cuando por fin llego a casa solo quiero dormir.»
Eso no significa que hayan dejado de querer a su pareja.
Simplemente están agotadas.
La ansiedad desconecta del deseo
La ansiedad mantiene nuestro cuerpo en alerta constante.
Es difícil disfrutar de la intimidad cuando la mente está pendiente de todo lo que puede salir mal.
Incluso personas que antes disfrutaban plenamente de su sexualidad empiezan a notar que el deseo desaparece.
La rutina también influye
Con el paso de los años es normal que la relación cambie.
Las obligaciones aumentan.
Las conversaciones suelen girar alrededor de facturas, trabajo, niños o tareas domésticas.
La pareja funciona muy bien como equipo… pero deja de cuidarse como pareja.
Y esa desconexión emocional termina afectando también al deseo.
La presión por «tener que tener ganas»
Cuanto más intentamos obligarnos a sentir deseo, menos aparece.
Muchas personas piensan:
«Hoy debería tener ganas.»
«Llevamos muchos días sin hacerlo.»
«Seguro que mi pareja está enfadada.»
Toda esa presión convierte el encuentro íntimo en una obligación.
Y el deseo rara vez aparece cuando sentimos obligación.
Baja autoestima e inseguridades
Los cambios físicos, las comparaciones, el miedo al rechazo o la sensación de no resultar atractivo pueden hacer que una persona se aleje poco a poco de la intimidad.
No porque no quiera a su pareja.
Sino porque ha dejado de sentirse cómoda consigo misma.
Experiencias difíciles del pasado
En algunas personas la falta de deseo está relacionada con experiencias traumáticas, educación muy restrictiva sobre la sexualidad, abuso sexual o relaciones anteriores marcadas por el miedo o el control.
Estos aspectos suelen requerir un trabajo terapéutico respetuoso y adaptado a cada historia.
La culpa suele hacer el problema todavía más grande
Cuando el deseo desaparece, muchas personas empiezan a sentirse culpables.
Piensan que están fallando a su pareja.
Acceden a mantener relaciones sin apetecerles.
Inventan excusas para evitar la intimidad.
Se enfadan consigo mismas por «no funcionar como antes».
Y, sin darse cuenta, cada vez asocian más la sexualidad con presión.
Es un círculo que termina alejando todavía más el deseo.
¿Cómo recuperar el deseo sexual en la pareja?
No existe una solución rápida ni una fórmula mágica.
Recuperar el deseo no consiste en obligarse a mantener relaciones.
Consiste en entender qué lo está apagando.
En terapia solemos trabajar aspectos como:
- reducir la ansiedad;
- comprender el origen de la pérdida de deseo;
- mejorar la autoestima;
- aprender a comunicar necesidades y emociones;
- disminuir la presión por el rendimiento;
- fortalecer el vínculo de pareja;
- recuperar espacios de intimidad sin exigencias.
El objetivo no es tener más relaciones sexuales.
El objetivo es volver a vivir la sexualidad desde la libertad y no desde la obligación.
¿Cuándo es recomendable pedir ayuda?
Puede ser el momento de consultar con un psicólogo cuando:
- llevas varios meses sin deseo y esto te preocupa;
- aparecen discusiones frecuentes con tu pareja por este motivo;
- mantienes relaciones únicamente por compromiso;
- evitas el contacto físico por miedo a que termine en sexo;
- sientes culpa constantemente;
- notas que esta situación está afectando a tu autoestima o a la relación.
Cuanto antes se interviene, más sencillo suele resultar romper el círculo de la preocupación y la evitación.
Tratamiento psicológico para la falta de deseo sexual en Carabanchel Alto
En Mary Marchante Psicología entendemos que hablar de sexualidad no siempre resulta fácil.
Por eso ofrecemos un espacio donde puedas hacerlo sin sentirte juzgado, con total confidencialidad y respetando siempre tus tiempos.
Nuestro equipo de sexólogos en Carabanchel Alto trabaja desde un enfoque integrador para ayudarte a comprender qué está ocurriendo, identificar las causas de la pérdida de deseo y recuperar una relación más saludable contigo mismo, con tu pareja y con tu sexualidad.
También realizamos terapia online para quienes prefieren recibir apoyo desde casa.
Preguntas frecuentes sobre la falta de deseo sexual
¿Es normal querer a mi pareja y no tener deseo sexual?
Sí. El amor y el deseo no son exactamente lo mismo. Puedes querer profundamente a tu pareja y, aun así, atravesar una etapa en la que el deseo disminuya debido al estrés, la ansiedad, la rutina, problemas emocionales u otros factores.
¿La falta de deseo significa que la relación ha terminado?
No necesariamente. En muchas ocasiones la pérdida de deseo está relacionada con circunstancias personales o relacionales que pueden trabajarse en terapia.
¿Puede recuperarse el deseo?
Sí. Cuando se identifican las causas y se interviene sobre ellas, muchas personas consiguen volver a disfrutar de su vida sexual sin presión y de una forma mucho más satisfactoria.
¿Debería obligarme a tener relaciones para recuperar el deseo?
No. Obligarte suele aumentar la presión, la culpa y el rechazo hacia la sexualidad. Lo más recomendable es comprender qué está ocurriendo y abordar el problema desde su origen.
No pasa nada por pedir ayuda
Vivimos con la idea de que el deseo sexual debería surgir siempre de forma espontánea y mantenerse igual durante toda la vida. Cuando eso no ocurre, muchas personas sienten que hay algo roto en ellas o en su relación.
Pero la realidad es otra.
El deseo cambia, evoluciona y puede verse afectado por muchos factores. Comprenderlos y trabajarlos permite recuperar no solo la vida sexual, sino también la tranquilidad, la conexión con la pareja y el bienestar emocional.
Si sientes que esta situación está afectando a tu relación o a tu calidad de vida, en Mary Marchante Psicología, en Carabanchel Alto, estaremos encantados de acompañarte para que puedas volver a vivir tu sexualidad sin culpa, sin presión y con mayor bienestar.



