¿Alguna vez te has despertado con la sensación de que algo no encaja en tu vida, aunque desde fuera parezca que todo está bien? ¿Te has preguntado alguna vez «¿Qué estoy haciendo con mi vida?», «¿Esto es realmente lo que quiero?» o «¿Por qué, si tengo todo lo que se supone que debía hacerme feliz, me siento vacío?».
Si has llegado hasta aquí buscando qué es una crisis existencial, quizá estés atravesando uno de esos momentos en los que las respuestas que antes parecían claras ya no lo parecen. Y eso puede generar mucho miedo.
En nuestro centro de psicología Mary Marchante, nuestro equipo de psicólogos en Carabanchel Alto acompaña con frecuencia a personas que llegan diciendo: «No sé qué me pasa, pero siento que he perdido el rumbo». No siempre hay un acontecimiento concreto que explique ese malestar. A veces, simplemente, llega un momento en el que empiezas a cuestionarte quién eres, qué quieres y hacia dónde quieres ir.
En este artículo vamos a entender qué es una crisis existencial, por qué aparece, cuáles son sus síntomas y cómo atravesarla sin sentir que estás perdiendo el control.
¿Qué es una crisis existencial?
Una crisis existencial es un periodo de profunda reflexión y malestar en el que la persona empieza a cuestionarse aspectos fundamentales de su vida, como su identidad, sus valores, sus relaciones, su trabajo o el sentido de lo que está haciendo.
No es simplemente tener un mal día o sentirse desmotivado durante una semana.
Es una sensación persistente de que algo necesita cambiar, aunque todavía no sepas exactamente qué.
Muchas personas lo describen como vivir con una pregunta constante de fondo:
«¿Esta vida es realmente la que quiero?»
Y esa pregunta puede resultar tan incómoda que intentamos apartarla… hasta que vuelve con más fuerza.
¿Es normal tener una crisis existencial?
Sí. Mucho más de lo que imaginamos.
Aunque solemos asociarlas a la famosa «crisis de los 40», lo cierto es que pueden aparecer en cualquier momento de la vida.
Por ejemplo:
- Al terminar la universidad.
- Después de una ruptura.
- Tras perder a un ser querido.
- Al cambiar de trabajo.
- Después de ser madre o padre.
- Cuando los hijos se independizan.
- Tras conseguir un objetivo importante.
- Incluso cuando, aparentemente, todo va bien.
Porque una crisis existencial no siempre nace del sufrimiento.
A veces nace del cambio.
Y otras, de la sensación de haber dejado de vivir en piloto automático.
¿Cómo saber si estoy atravesando una crisis existencial?
Cada persona la vive de forma diferente, pero existen algunas señales frecuentes.
1. Sientes que has perdido el rumbo
Es como caminar sin un mapa.
Sigues haciendo las mismas cosas de siempre.
Vas a trabajar.
Cumples con tus responsabilidades.
Quedas con tus amigos.
Pero por dentro aparece una sensación difícil de explicar.
Como si hubieras dejado de conectar con tu propia vida.
2. Te haces preguntas que antes nunca te planteabas
Empiezas a cuestionarte cosas como:
- ¿Quién soy realmente?
- ¿Estoy viviendo según mis propios valores?
- ¿Mi trabajo tiene sentido para mí?
- ¿Qué quiero hacer con mi vida?
- ¿Soy feliz o simplemente estoy acostumbrado a esta rutina?
No siempre encuentras respuestas.
Y esa incertidumbre puede resultar agotadora.
3. Lo que antes te ilusionaba deja de hacerlo
Quizá has conseguido aquello por lo que llevabas años luchando.
Un ascenso.
Una casa.
Una estabilidad económica.
Y, sin embargo, no sientes la satisfacción que esperabas.
Esto puede generar incluso culpa.
«¿Cómo puedo sentirme así si tengo una buena vida?»
4. Experimentas una sensación de vacío
No siempre es tristeza.
A veces es una especie de desconexión.
Como si estuvieras viviendo la vida de otra persona.
Cumpliendo expectativas que ya no sabes si son realmente tuyas.
5. Cambia tu forma de ver el futuro
Empiezas a preguntarte si quieres seguir viviendo igual dentro de cinco o diez años.
Y esa idea puede generar tanto ilusión como miedo.
Porque cambiar implica dejar atrás cosas conocidas.
¿Por qué aparece una crisis existencial?

No existe una única causa.
En realidad, suele aparecer cuando aquello que antes daba sentido a nuestra vida deja de hacerlo.
Esto puede ocurrir por muchos motivos.
Cambios importantes
Las grandes transiciones vitales suelen obligarnos a redefinir quiénes somos.
Por ejemplo:
- Un divorcio.
- Una jubilación.
- La maternidad o la paternidad.
- Un cambio de ciudad.
- La pérdida de un ser querido.
Cuando cambia una parte importante de nuestra vida, también cambia la forma en la que nos vemos a nosotros mismos.
Vivir durante demasiado tiempo según las expectativas de los demás
Hay personas que, durante años, toman decisiones pensando en lo que «deberían» hacer.
Estudian una carrera porque era lo esperado.
Aceptan un trabajo porque ofrece estabilidad.
Mantienen determinadas relaciones por compromiso.
Y llega un momento en el que aparece una pregunta incómoda:
«¿Qué quiero yo realmente?»
Alcanzar un objetivo importante
Curiosamente, muchas crisis existenciales aparecen justo después de conseguir aquello que tanto deseábamos.
Porque durante años nuestra identidad giraba alrededor de ese objetivo.
Y cuando por fin lo alcanzamos…
Nos damos cuenta de que seguimos siendo nosotros.
Y aparecen nuevas preguntas.
Un ejemplo que quizá te resulte familiar
Imagina a Marta.
Tiene 39 años.
Buen trabajo. Una relación estable. Una casa.Todo aquello que siempre quiso.
Sin embargo, desde hace unos meses siente un vacío difícil de explicar.
Va a trabajar. Cumple con sus responsabilidades. Queda con sus amigos.
Pero por dentro siente que está viviendo una vida que ya no reconoce como propia.
No está deprimida.
No ha ocurrido nada grave.
Simplemente ha dejado de encontrar sentido en la forma en la que estaba viviendo.
Eso también puede ser una crisis existencial.
¿Una crisis existencial es lo mismo que una depresión?
No necesariamente.
Aunque algunos síntomas pueden parecerse, no son lo mismo.
En una crisis existencial, el malestar suele estar muy relacionado con el cuestionamiento del sentido, la identidad o los valores.
En una depresión, además de la tristeza persistente, suelen aparecer síntomas como una pérdida marcada del interés por casi todas las actividades, alteraciones importantes del sueño o del apetito, fatiga intensa, dificultades para concentrarse o sentimientos de inutilidad, entre otros.
En ocasiones ambas situaciones pueden coexistir.
Por eso resulta importante realizar una valoración profesional cuando el malestar es intenso o se mantiene en el tiempo.
¿Qué hacer si estás viviendo una crisis existencial?
Aunque resulte incómodo, una crisis existencial también puede convertirse en una oportunidad para conocerte mejor.
Estas estrategias pueden ayudarte.
No intentes encontrar todas las respuestas inmediatamente
Vivimos en una cultura que nos empuja a resolverlo todo deprisa.
Pero algunas preguntas necesitan tiempo.
No saber todavía qué quieres no significa que estés perdido.
Significa que estás explorando.
Escucha lo que ese malestar intenta decirte
En lugar de preguntarte únicamente:
«¿Cómo hago para dejar de sentirme así?»
Puedes probar con otra pregunta:
«¿Qué está intentando mostrarme este malestar?»
A veces la crisis aparece porque llevamos demasiado tiempo ignorando nuestras propias necesidades.
Revisa tus valores
Pregúntate:
- ¿Qué es realmente importante para mí?
- ¿Qué cosas me hacen sentir vivo?
- ¿Estoy viviendo de acuerdo con esos valores?
Muchas veces descubrimos que el problema no es la vida que tenemos.
Es la distancia entre esa vida y la persona que queremos ser.
Permítete hacer pequeños cambios
No hace falta cambiar toda tu vida de un día para otro.
A veces una crisis existencial empieza a transformarse con decisiones pequeñas:
Retomar una afición.
Aprender algo nuevo.
Poner límites.
Cambiar algunas prioridades.
Escuchar más tus necesidades.
Busca ayuda psicológica si el malestar te bloquea
No necesitas esperar a estar completamente desbordado para acudir a terapia.
Muchas personas comienzan un proceso psicológico precisamente durante una crisis existencial.
No porque estén «mal».
Sino porque quieren entenderse mejor.
Y eso también es cuidar de la salud mental.
¿Cuándo acudir al psicólogo?
Puede ser recomendable buscar ayuda profesional si:
- La sensación de vacío persiste desde hace meses.
- Has perdido completamente la motivación.
- La incertidumbre te genera mucha ansiedad.
- Sientes que no sabes quién eres o qué quieres.
- El malestar está afectando a tu trabajo, tus relaciones o tu bienestar.
- Te resulta muy difícil tomar decisiones importantes.
Una crisis existencial no significa que estés fracasando.
A veces significa precisamente que has empezado a hacerte las preguntas adecuadas.
En nuestro centro de psicología Mary Marchante podemos ayudarte
En nuestro centro de psicología Mary Marchante, contamos con un equipo de psicólogos en Carabanchel Alto especializado en procesos de cambio, crisis vitales, autoestima, ansiedad, duelo y desarrollo personal.
Sabemos que una crisis existencial puede hacerte sentir desorientado, como si hubieras perdido el mapa de tu propia vida. Pero también sabemos que muchas personas descubren, precisamente durante estos momentos, aspectos de sí mismas que habían permanecido ocultos durante años.
En terapia te ayudamos a comprender qué está ocurriendo, conectar con tus necesidades, revisar tus valores y construir una vida más coherente con quien eres hoy.
Porque encontrar sentido no consiste en tener todas las respuestas.
Consiste en empezar a hacerte las preguntas adecuadas desde un lugar de calma y autoconocimiento.
Preguntas frecuentes sobre qué es una crisis existencial
¿Qué es una crisis existencial?
Una crisis existencial es un periodo de cuestionamiento profundo sobre el sentido de la vida, la identidad, los valores o el rumbo personal. Puede generar sensación de vacío, incertidumbre y necesidad de replantearse aspectos importantes de la vida.
¿Cuáles son los síntomas de una crisis existencial?
Algunos de los síntomas más frecuentes son la sensación de vacío, la pérdida de motivación, el cuestionamiento constante sobre el propósito de la vida, la dificultad para tomar decisiones y la sensación de estar viviendo en piloto automático.
¿Es normal tener una crisis existencial?
Sí. Muchas personas atraviesan una crisis existencial en diferentes etapas de la vida, especialmente durante cambios importantes o momentos de transición.
¿Cuánto dura una crisis existencial?
No existe una duración concreta. Depende de cada persona, de las circunstancias y de cómo afronte ese proceso de reflexión y cambio.
¿La terapia psicológica ayuda a superar una crisis existencial?
Sí. La terapia puede ayudarte a comprender el origen del malestar, identificar tus valores, redefinir tus objetivos y tomar decisiones más coherentes con la vida que deseas construir.

